16/7/08

Nuevos empleos argentinos

El contra protestas: el contraprotestas es un señor que indefectiblemente debe ser gordo y negrito, así podrá ganarse rápidamente la antipatía de la clase burgués y golpista. Debe forzosamente estar rodeado de cientos de monos tan feos y grandotes como él y de idénticos estudios casi primarios. No es excluyente que haya entrado alguna vez a una facultad a no ser para romper una huelga de la “puta clase estudiantil de Franja Morada, golpista y traicionera”. El contraprotestas odiará las ollas Essen y será criticado desde muchos lados, pero él siempre tendrá un as bajo la manga de la camisa sudada: el celular del ex presidente, que lo llamará cuando las puertas del paraíso se estén incendiando. ¿Cómo reconocerlo? Fácil: en los alrededores de cierta plaza alguna vez del pueblo se lo puedo escuchar gritar a las cámaras que lo siguen como abejas al polen, “la plaza es nuestra la puta que lo parió, la plaza es nuestra la puta que lo parió”.

La turrita quilombera y mediática: Esta especie suele ser vapuleada por sus inexistentes estudios y su aparente sí fácil a la hora de abrirse de gambas, pero en el fondo es una de las especies más adaptadas a la nueva era argentina. La turrita quilombera mediática indefectiblemente deberá ser linda, de no tener la suficiente cantidad de tetas por gracia de la naturaleza deberá pagarlas al precio del mercado o con las rebajas que consiga con el cirujano por métodos privados. La condición de turrita le es innata desde los 9 años o 10 años (11 en caso de maduración tardía) y la de quilombera deberá prevalecer apenas consiga una cámara de TV o un deportista/actor de quien colgarse. Deberá tener buenas articulaciones en las rodillas para poder inclinarse en la posición requerida para llegar al teatro y a programas de TV, si estos puntos anteriores no le son suficientes saldrá a hablar pestes de una compañera para adueñarse de las siestas de la televisión. Tener varios romances y sucesivas peleas, nunca privadas. Hay turritas quilomberas mediáticas que evitan todo lo anterior simplemente haciendo circular un video de sexo casero en Internet.

El cabecita rellena actos, alias $200 + comida: Este ser no tiene rostro ni nombre definido, pero es vital a la hora de grandes actos públicos de ostentación de poder. Este ser viaja en colectivos desde diversas partes del país por la módica suma de $200 más gastos de comida y a la vez sirve para justificar la existencia del oficio más viejo de la Argentina, después del de prostituta, el de los Punteros. Este nuevo ser no suele ser reconocido aunque en casos aislados ciertos programas de TV que la van de irónicos y contestatarios los deschavan preguntándoles por qué vinieron y si saben el nombre de la presidenta que está hablando.

Forro, facho y periodista: Esta conjunción de talentos se observa en canales de televisión que practican relaciones carnales con el Gobierno. Su misión será obviar o minimizar actos en contra del patrón, intentar desgastar a los líderes de esos actos rebeldes y hacer las preguntas necesarias a los interlocutores de turno del gobierno amigo. Hay casos en que no se gastan en hacer todo eso, simplemente se la pasan hablando de policiales, deportes y espectáculos (cualquier coincidencia con noticiero de las 13 con un solcito de logo es pura coincidencia de la reverenda casualidad). No digo más, me voy a Cazar 5 Nutrias.

Hibernadores con ansias de fama: Ser adolescente o joven (y por qué no… o grandotes boludos también) cuyo fin es encerrarse meses en una casa pública a someterse a un sinfín de escarnios públicos con el objetivo final de ser famosos y “voltearme minitas” y “que me llame Sofovich”. Requisitos: ------------------

Títere senatore: Legislador que puede pasar años sin hacer algo útil al país y que llegado un momento de votaciones candentes cotiza su voto canjeándolo por apoyo político y/o dinero. En casos aislados hasta es capaz de dar largos discursos en plena sesión.

4 comentarios:

Hugo Suin dijo...

y despues dicen que el kirchnerismo no crea puestos de trabajo...

aunque no podes echarle la culpa a ellos, son empleos muy antiguos algunos ,,,,,,,

Laura dijo...

Trabajos ARGENTINOS, netamente Argentinos. A veces, me da verguenza ser de este paìs...en fin.
Saludos.

mariluli dijo...

qué bien descrito el mercado laboral argentino! y la real realidad de nuestros días!

Q dijo...

Jajaja... creo que esos empleos son un poco universales. Saludos del otro lado del cerro.